Visión Osteopática, una mirada diferente
19 Julio, 2017

El organismo con el paso de la vida se va deteriorando. Va perdiendo fuerza, elasticidad y coordinación.

Para mantener el cuerpo sano y lo más joven posible, debemos conocer que actividad física es la que le corresponde

Actividad física y tercera edad

Debemos ocuparnos hoy de cómo será nuestro mañana

Estoy observando con mucha frecuencia en el consultorio, pacientes de edad avanzada, 80 o más. Con un estado de lucidez espectacular, conectados con la realidad local e internacional. Con ambiciones de vida y planes a futuro. En conclusión con sus capacidades intelectuales intactas. Este estado tan maravilloso de salud mental, se contrapone con un pésimo rendimiento de su sistema locomotor. Ven en su lucidez que el cuerpo no los acompaña.

Esta situación ya frecuente en el siglo XXI, tiene un grave inconveniente y es que, se hace muy difícil levantar un cuerpo que tiende a desmoronarse.

¡Entonces hay que ocuparse lo antes posible!. Porque cuanto más deteriorado esté el organismo, menores serán las posibilidades de recuperarlo y habrá que conformarse con no empeorar.

El problema no es cumplir años, sino minimizar el deterioro que nos produce la vida desorganizada.

Por lo tanto, debemos aplicar una fórmula que nos permita  llegar y atravesar la tercera edad de la mejor manera.

Para ello nos ocuparemos de diversos elementos:

1) Mantener un sistema nervioso útil

2) Construir un cuerpo que nos acompañe en el transcurso de la vida.

3) Disminuir las agresiones al sistema digestivo. (Que significa comer de todo ordenadamente)

 

En esta entrega veremos el punto 2 y más adelante analizaremos los otros puntos.

El organismo desde el punto de vista del aparato locomotor, es un conjunto de palancas unidas unas con  otras. Estas palancas están diseñadas para trabajar un poco cada una. Lubricadas con un líquido que  segregan ellas mismas, cuando funcionan armoniosamente. Estas uniones (articulaciones), viene preparadas para soportar movimientos y  peso. Son movidas por músculos que son estructuras contráctiles y elásticas. Hasta ahí si funcionan en equilibrio no hay enfermedad, debido a que no aprietan a los vasos ni a los nervios.

¿Cómo se produce el deterioro?

Simplemente por la pérdida del equilibrio. Las palancas funcionan apretadas  o forzadas por las malas posturas, los músculos se debilitan por no trabajar correctamente (la vida diaria no alcanza), otros se contracturan, porque tienen que trabajar demasiado y no están lo suficientemente fuertes. En fin existen varios procesos que enferman.

Al final de la cadena puede empeorar cualquier región. Ya que un nervio comprimido en la espalda, según cual sea, puede dar una ciática o un problema de digestión lenta.

 

Entonces ¿Cómo podemos hacer para mantener ese equilibrio-salud?.

La enseñanza en el programa de espalda saludable abarca desde aprender a cuidar las posturas, porque las incorrectas lastiman este funcionamiento.

A encarar un programa de movimientos realizados por especialistas en postura. Esto quiere decir que cada ejercicio tendrá una misión, una finalidad específica. No son solo para mover el cuerpo, sino que tendrán la misión de restablecer el equilibrio corporal.

¿Qué resultado se puede esperar? El alumno se sentirá más liviano, más móvil, con menos dolores y se cansará menos.

Progresivamente sus músculos ya menos rígido se irán fortaleciendo, transformándose en peso sano y ya no se acumularan tantas grasas. Lo que se podrá traducir en adelgazamiento o en mejora de la figura.